Antecedentes
La
LOPD de 15 de septiembre de 2000, proviene de una Directiva Europea 95/46
del Parlamento Europeo y del Consejo de 24 de Octubre de 1995 relativa a
la protección de datos personales y a la libre circulación
de los mismos, y sustituye a la antigua LORTAD.

La principal diferencia entre la antigua y la nueva ley es que la LOPD hace
referencia a la protección de datos que consten tanto en ficheros
convencionales como en ficheros automatizados, mientras que la LORTAD sólo
lo aplica al tratamiento de datos en ficheros automatizados.
De todas formas la LOPD no deroga en todo a la antigua LORTAD, sino que
ésta continua vigente en todo lo que no contravenga a la primera,
como sucede por ejemplo con el reglamento de medidas de seguridad, que hace
referencia al tratamiento de datos en ficheros automatizados y que continua
vigente siendo anterior a la entrada en vigor de la nueva LOPD.
En lo referente al citado reglamento, hay que establecer que la LOPD recomienda
su aplicación por analogía a los datos que aparezcan en ficheros
no automatizados o convencionales como puede ser datos que consten en soporte
papel.